Marcas
¿Qué es una marca?

Una marca es todo signo o combinación de signos, que sirve para distinguir productos y/o servicios de sus similares en el mercado. Como rasgos fundamentales debe ser diferenciadora, singular y no inducir engaño al consumidor.

 

Las marcas pueden consistir en palabras, símbolos, letras, cifras, dibujos o combinación de estos.

 

Las marcas y otros signos distintivos, se regulan en Cuba por el Decreto-Ley 203, de 24 de diciembre de 1999. Las prohibiciones a su registro se establecen en los Artículos 16 y 17 del citado cuerpo legal.

Signos que pueden constituir una marca

Pueden constituir marcas los signos denominativos (nombres, palabras, cifras), los signos figurativos (imágenes, gráficos, color delimitado por una forma), los signos mixtos (combinación de signos denominativos y figurativos) y las formas tridimensionales (envases, forma de presentación del producto).

 

Marcas colectivas

Son aquellas marcas que sirven para distinguir los productos o servicios de personas con un interés económico común debidamente asociadas de los productos o servicios de otras personas. Una marca colectiva puede ser una marca denominativa, figurativa o mixta, o bien una indicación geográfica. Las marcas colectivas identifican el nivel de calidad y otros requisitos establecidos por la asociación de productores mediante Reglamento de uso que se debe aportar con la solicitud y contiene aspectos relacionados con la asociación. Aparecen reguladas en los Artículos 90 al 96 del Decreto-Ley 203.

 

Entre las ventajas de las marcas colectivas para la asociación de productores podemos encontrar las siguientes: enfrentamiento al mercado de forma conjunta, la obligación de contar con una estrategia común, la marca es explotada y promocionada por varias personas. El uso común de la marca obliga a unificar calidad y características de los productores bajo su sello.

Importancia del registro de una marca

El registro de la marca ante la Oficina Cubana de la Propiedad Industrial, le otorga al titular el derecho exclusivo al uso de la misma de modo que nadie más puede utilizarla en el comercio sin su autorización en el territorio nacional. (Artículo 40 Decreto - Ley 203)

 

El registro protege al empresario y le permite consolidar su actividad empresarial e imagen ante clientes y el mercado. Dado el valor de la marca y la importancia que puede tener para el éxito de un producto o un servicio en el comercio, es conveniente asegurarse de que está registrada en el territorio o en los territorios en los que se tengan intereses comerciales.

 

En la solicitud se debe indicar la clase o clases de productos y/o servicios para los que solicita la marca. Para ello se hace imprescindible la utilización de la Clasificación Internacional de Productos y Servicios, la cual se establece a partir del Arreglo de Niza, tratado multilateral administrado por la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual concertado en el año 1957, del cual Cuba es parte contratante desde el 26 de septiembre del año 1995. Su última edición es la oncena y entró en vigor en nuestro país el 01 de enero de 2017.

 

La protección jurídica de las marcas cumple una función primordial en el comercio, al definir normas de conductas importantes que favorecen a implementar una actividad mercantil ordenada que auxilia a los consumidores en sus decisiones de compra.

 

Las marcas como activo intangible de la empresa aportan valor al patrimonio empresarial y con el paso del tiempo adquieren solidez y reconocimiento en el mercado, lo cual propicia una mayor capacidad negociadora y ventajas competitivas.

Riesgos por la no protección de una marca

Independientemente de que el registro de una marca no es obligatorio, la comercialización de productos y/o servicios con un signo sin estar registrado, se podría violar derechos de titulares anteriores. También se corre el riesgo de la pérdida de la capacidad registral del signo, en caso de que un tercero lo copie, presente el registro a su nombre o se use indiscriminadamente llegando a convertirse en un término habitual en el comercio.

 

En cualquier caso, una mala estrategia comercial al no proteger el signo distintivo podría ocasionar pérdidas económicas y de sector de mercado.

Valor económico de las marcas como signos distintivos

Las marcas constituyen el activo intangible más importante de la empresa, en tanto aportan valor al patrimonio empresarial. Con el decursar del tiempo adquieren solidez por el reconocimiento en el mercado, lo cual propicia una mayor capacidad negociadora y ventajas competitivas.

¿La información de marcas puede ser consultada?

La información marcaria está disponible al público y puede ser consultada por cualquier persona natural o jurídica en la Sala de Lectura de la Oficina. Se utiliza para:

  • Realizar valoraciones cualitativas y cuantitativas respecto a los tipos de marcas más empleados en cada sector.
  • Para el trazado de políticas nacionales o a efectos de estadísticas de interés gubernamental o de instituciones internacionales.
  • Conocer de las fortalezas de los competidores y las tendencias de estructuración empresarial por sectores considerando las situaciones que motivan cambios en la persona del solicitante o titular.
  • Analizar la evolución y modificación de la marca en el tiempo, atemperándose a las modas y tendencias, la cual sirve como prueba de notoriedad.
  • Para la toma de decisión en las negociaciones.
Otros signos distintivos

Además de las marcas, son objetos de protección los nombres comerciales, los emblemas empresariales, los lemas comerciales, los rótulos de establecimiento y las indicaciones geográficas.

Tal y como se regula en el Artículo 2 incisos b) al e) por otros signos distintivos se entiende como:

 

Nombre comercial: (Decreto-Ley 203, Art. 97-102) El signo denominativo que identifica a las diferentes personas naturales y jurídicas en el ejercicio de su actividad económica. Pueden constituir nombres comerciales, los nombres, los patronímicos, las razones sociales, entre otros. Artículo 97 Decreto-Ley 203. Este signo es invariablemente denominativo, no se puede hacer acompañar de diseño ni de reivindicación de color. La titularidad de derecho exclusivo sobre un nombre comercial se adquiere por su primer uso en el comercio y termina cuando se abandona el nombre o cesan las actividades de la empresa o institución que la utiliza.

 

Emblema Empresarial: (Decreto-Ley 203, Art. 103) Es todo signo visible, figurativo o mixto, que identifica a las diferentes personas naturales y jurídicas en el ejercicio de su actividad económica. Pueden ser emblemas empresariales: los signos figurativos combinados con signos denominativos que pueden constituir nombres comerciales, en tanto las regulaciones del nombre comercial son aplicables a los emblemas empresariales.

 

Lema Comercial: (Decreto-Ley 203, Art. 108-109)   Es toda leyenda o combinación de palabras destinadas a llamar la atención del público sobre productos o servicios con el fin de popularizarlos. Los lemas comerciales son de gran utilidad al incursionar en el mercado, ya que declaran beneficios del producto o servicio,  destacan diferencias entre entidades o firmas y hacen que el consumidor sienta deseo o necesidad de adquirir esos productos o servicios. El lema debe ser corto, original e impactante y no puede tipificar las prohibiciones del Artículo 108 de la legislación vigente.

 

Rótulos de Establecimiento: (Decreto-Ley 203, Art. 104-107) Es un signo visible que identifica a un establecimiento o local determinado. Puede ser solicitado por cualquier persona natural o jurídica, nacional o extranjera que tenga establecimiento industrial y comercial, real y efectivo en nuestro país.

 

 

¿Quién puede presentar un registro de marca y otros signos distintivos en Cuba?

Cualquier persona natural o jurídica, nacional o extranjera, en pleno ejercicio de su capacidad jurídica que realice una actividad comercial lícita en el país o pretenda hacerla en un futuro, puede registrar las marcas ante la Oficina. (Decreto-Ley 203, Art. 7.1)

 

Para ello existen los siguientes requisitos:

 

 1.Las personas naturales, nacionales y las extranjeras, que tengan domicilio o establecimiento industrial o comercial real y efectivo en la República de Cuba, pueden concurrir ante la Oficina por sí o a través de un Agente Oficial de la Propiedad Industrial.  Artículo 8.1 (Decreto-Ley 203).

 

2.Las personas jurídicas nacionales o las extranjeras que tengan domicilio o establecimiento industrial o comercial real y efectivo en la República de Cuba, deben concurrir ante la Oficina: a través de su representante legal; mediante un representante designado; o utilizando los servicios de un Agente Oficial de la Propiedad Industrial.

 

3.Los solicitantes extranjeros que no cuenten con domicilio o establecimiento, industrial real y efectivo en la República de Cuba, deben hacerse representar por un Agente Oficial de la Propiedad Industrial para efectuar cualquier trámite ante la Oficina. Artículo 8.2 (Decreto-Ley 203).

Vías para proteger una marca en Cuba y en el extranjero

El registro en Cuba puede solicitarse por la vía tradicional, directamente ante la Oficina o valiéndose desde otros países del servicio de Agentes Oficiales de la Propiedad Industrial y por la vía del Sistema de Madrid para el Registro Internacional de Marcas del que Cuba es parte realizando una designación expresa al país.

 

De igual forma, tanto las personas naturales como las entidades con domicilio o establecimiento comercial en Cuba pueden efectuar una solicitud internacional designando otros países.

 

La Oficina Internacional publica semanalmente información relacionada con los nuevos registros internacionales, las renovaciones, las designaciones posteriores y las modificaciones que afecten a los registros internacionales existentes.

 

Para consultar la información que se publica en la Gaceta de la OMPI, se puede acceder a través del siguiente URL: Gaceta de la OMPI de Marcas Internacionales , la misma es la publicación oficial del Sistema de Madrid.


 

Procedimiento de registro de una marca
Tiempo de vigencia del registro de una marca

El registro de una marca tiene una vigencia de 10 años (Decreto-Ley 203, Art. 48-52) , a partir de la fecha de presentación de la solicitud y puede ser renovado indefinidamente por períodos sucesivos de diez años.

 

La renovación se solicitará durante los 6 meses anteriores a la expiración del plazo de 10 años o 6 meses posteriores conocidos como período de gracia, este último implica un recargo en la tarifa de pago. El contenido de la renovación deberá ser coherente con los datos del registro de la marca, en cuanto a la marca en sí misma, el titular, sus datos identificativos, localizadores, los productos y servicios. No podrá presentarse un aumento de la lista de productos y servicios, ni modificar la marca.

 

Anotaciones durante la vigencia de la marca

Cuando el titular de la marca cambie su domicilio legal o su nombre, debe anotarlo ante la Oficina comunicando su solicitud de anotación a través del formulario correspondiente  previo pago de la tarifa establecida para este trámite. De lo contrario, corre el riesgo de no ser notificado en el futuro o no ser considerado la misma persona con relación a otros derechos adquiridos o por adquirir

 

Existen cambios en la persona del solicitante o el titular tales como cesión, fusión y licencias, regulados en el Artículo 77 al 88 del Decreto-Ley 203.

 

La Cesión es un Contrato mediante el cual una persona (cedente) le transfiere a otra (cesionario) la propiedad sobre una marca a cambio de una contraprestación, para identificar determinados productos o servicios. La cesión de marcas puede efectuarse por personas naturales y jurídicas.

Pueden ser:

- Cesión TOTAL de la marca para todos los productos o servicios que la identifica.

 

- Cesión PARCIAL: para parte de los productos o servicios.

 

- Cesión de PARTICIPACION, donde se incluye o elimina un co titular a la solicitud o registro. Los casos de cotitularidad son más frecuentes entre personas naturales.

 

La Fusión solamente se efectúa entre personas jurídicas.

 

El contrato de Licencia de uso es un negocio jurídico mediante el cual el titular de un derecho sobre una marca, faculta a otro para su uso y explotación comercial a cambio de un pago o regalía durante el período en que esté vigente el signo.

Las licencias de uso de marcas, según la legislación vigente, recaerán sobre marcas registradas sobre las que ya se ha concedido un derecho exclusivo. No se anotarán las licencias que perjudique a la economía nacional.

 

Estos actos jurídicos pueden ser válidos pero si no son anotados no surten efectos frente a terceros, en materia de propiedad industrial. Podrán cancelarse o no hacerse efectivos en caso de que puedan inducir al público a error, se tipifique algunas de las prohibiciones al registro o se violen derechos concedidos a terceros. Artículo 79 Decreto-Ley 203.

Bases de Datos de Marcas

Base Mundial de Datos sobre Marcas http://www.wipo.int/branddb/en/

 

ROMARIN http://www.wipo.int/romarin/search.xhtml